martes, 30 de abril de 2013

Si pudiera pintarse el tiempo…

Si el remolino danzante
que forma el vacío en movimiento,
llevara consigo un pincel mágico
y en cada giro batiese el color al viento,
mis ojos serían, tal vez,
testigos del tiempo.

Vino el pájaro quedo
a matar al ego
con un simple picoteo.

Llegar temprano
donde nunca pasa nada
es una costumbre
vieja y absurda que no pierdo.

En tanto atrapo entre renglones,
lo que apurado y aturdido,
no se cuela del tiempo.

viernes, 8 de marzo de 2013

Ay del mundo que honra a su puerta de entrada,
ay del hombre que cruza el umbral y se cree dueño del canal,
ay de la mujer que desconoce  la virtud que contiene y la contiene.


viernes, 25 de enero de 2013

lo que ganamos…
lo que perdemos…
las confesiones de amor…
las despedidas…
los encuentros…
los darse cuenta…

No sería el héroe sin la proeza,
no habría éxito sin la lucha.
La medida de la valentía
se da en la escala del miedo.
En el Campo de Marte -que es la vida-
el desafío es la constante.
Cuando el reto se hace adicto a la rutina
cae en la pereza,
en el escape,
en la displicencia,
en la negación de las oportunidades,
en una especie de muerte anticipada,
indolente… realmente triste…
Si no quieres que nada te pase
te equivocaste de puerta,
en este espacio de largo por ancho por alto,
lo invariable es el cambio…


martes, 22 de enero de 2013

EL MAR DEL CREADOR


EXTIENDO LOS BRAZOS

TE ENCUENTRO

LOS CIERRO: TE ABRAZO

Y ABRAZARTE ES DESCUBRIR MI PROPIO YO EN TI

ES PROLONGAR MI EXISTENCIA HACIA OTRO CUERPO

HACER RESONAR AMBOS LATIDOS EN UN LATIDO

EN UN UNICO Y ETERNO LATIDO

ES UN NO ROTUNDO A LA SOLEDAD

SE PIERDEN LOS LIMITES… SE DESDIBUJAN LAS DIFERENCIAS

NOS ZAMBULLIMOS EN UN AMPLIO MAR DONDE TODO ES MAS SENCILLO

UN MAR EN EL QUE TODO ES POSIBLE 

EL MAR DEL CREADOR.

jueves, 17 de enero de 2013

De quita y pon

Qué peor para un escritor que el silencio. Que la mente callada, quieta…
Espacio inevitable para la creación, sin embargo, esta vacuidad de quita y pon…
El necesario desacuerdo para impulsar el péndulo, la energía del ser no ser que genera el conflicto y con él el nuevo universo que representa la idea.
La nada bucea en la nada y se funde y confunde, movimiento de ola genera por fin y libera así su nueva expresión.

Al detenerme en el momento presente sustento esa nada y me pierdo, a veces observando mis manos, el cuadro detrás de la ventana, otras ni siquiera se qué.
Pero vuelvo, siempre vuelvo a la palabra. Las hilo como en una rueca que va tejiendo las hebras. Frases que expresan con mayor o menor fidelidad lo sentido, lo cavilado.

Maravilloso mundo, curioso mundo, sin límite alguno, más veloz que la luz, más efímero y al mismo tiempo más contundente que el cosmos mismo. Comprendo por fin cabalmente la primer ley del Kybalión "Todo es mente, el Universo es mental".

Nada, nada, entra ni sale del mundo material sin antes pasar por la espiral del pensamiento. 

martes, 11 de septiembre de 2012

EL AMPLIO LAGO


Un inmenso lago, una pequeña barca  y mucha niebla alrededor.
Rondando... fantasmagóricas figuras.
Proyecciones necesarias de la mente del barquero.
Compañías para no hacer el viaje solo.
Conflictos repetidos, miedos conocidos. Voces que llenan la oscuridad.
De pronto algún viento sopla –suspiro de un Dios cercano- y la bruma se hace menos espesa.
Se diluyen un par de fantasmas en la superficie del agua, y el capitán comprende....
Alcanza a ver su soledad... la libertad.
Pero toma el remo apurado. El miedo acosa como un inminente monstruo desde el fondo del lago.
Debe concentrarse en su corazón es el único que sabe la ruta...
Las luchas son, siguen.
Las ficciones parecen caer, pero sólo se reemplazan.
El sabe -su corazón se lo ha dicho- que la bruma es el miedo, que el remo es el miedo, que la barca es el miedo... que el agua es su elemento, que la luz es el destino,  sin embargo debe hacer el viaje, como un largo parto hacia la tierra prometida del alma...

jueves, 30 de agosto de 2012

SUBSTANCIA


El mobiliario, sencillo y de poco estilo, ocupaba la  habitación discretamente.
La única ventana resultaba amplia y permitía el ingreso directo del sol durante un par de horas por la mañana, aunque atenuado por una gruesa cortina de paño beige.
Era neta y claramente una oficina.
Era neta y claramente un lugar de trabajo.

El muchachito, de aspecto pálido y flacucho, no dejaba de sonreír. En su casa lo tildaban de payaso ya que siempre tenía algo gracioso para acotar.
Por las mañanas a eso de las ocho, y aún con el cuerpo húmedo y tibio de la ducha caliente, se afeitaba jugando frente al espejo opacado por el vapor.
Continuaba el ritual al vestirse con una camisa, una corbata y el traje impecable de un azul tan oscuro que parecía negro y algo holgado para su delgadez.

Al atravesar la puerta, cuerpo y traje se ajustaban simultáneamente.
Acaso era el primer indicio de la simbiosis, aunque obviamente al hombre le pasaba desapercibido.
Todo cobraba vida: se encendían las luces, las computadoras; se abrían los cajones, las carpetas…
Al sentarse él,  de la silla nacía cierta ergonometría, acomodándose ambos en uno.
El pasaba a ser un oficinista, o la idea que tenía (vaya a saber quién o que) de lo que era ser un oficinista.
Serio, adusto hasta la antipatía, frotaba sus manos con la asepsia de la objetividad del funcionario  y comenzaba a resolver los expedientes como los papeles que realmente eran.
Ni vestigios de la sonrisa que nadie, fuera de ahí,  podía robarle.

Al sonar las cinco de la tarde, la separación devolvía la soledad a uno y al otro  la vida.
La mutación que comenzara al afeitarse finalizaba al sacarse la corbata.

Lo que él no sospecha siquiera (por eso regresa) es que cada día la oficina retiene para si una de las mil hojas de su vida.